Después de meses de considerarlo, por fin he decidido ponerle “fin” a este blog. Seguiré con mi Tumblr (y Facebook, y Twitter, y Google+) y tengo algunas ideas para blogs que espero poder empezar en un tiempo (si llega a pasar, pondré el link aquí). Gracias a los que pasaron por aquí alguna vez!
After months of thinking about it, I’ve decided to put an end to this blog. I will continue updating my Tumblr (and Facebook, and Twitter, and Google+) and I have some blog ideas that I hope to start in some time (if I do, I will post the link here). Thanks to everyone who someday stopped by here!
Subió al escenario de la mano de su abuelo, con un poco de recelo al ver su tamaño y seguramente pensando “soy como Angelina.” Dio algunos pasos en puntitas y empezó a dar vueltas con sus brazos en alto, marcando un ritmo disparejo con sus sandalias de goma.
Si algún día sigue la obsesión de sus dos años y se convierte en una bailarina, le mostraremos esta foto y le diremos que esa fue la primera vez que se subió a un escenario. Si no, esta imagen servirá como un recordatorio de que en un momento de su vida no existieron obstáculos en su mente para convertirse en lo que más anhelaba.
Santiago en invierno. Foto de fahrenheit75 (CC BY-SA 2.0)
Voy a poner a este blog en “hold” por un par de meses. En los próximos meses se vienen muchos cambios: el más grande e importante es que Daniel se gradúa de la universidad y regresamos a Chile. Estamos extremadamente contentos, animados y ansiosos por estar ahí, pero a la vez tranquilos por la decisión. Van a ser unos meses locos, así que la próxima vez que escriba por aquí seguramente será desde Santiago Por mientras seguiré subiendo cosas a Tumblr, y por supuesto, editando, escribiendo y traduciendo para Global Voices.
Como escribí hace un tiempo, hornear me desestresa. El problema es que últimemente he estado más estresada de lo normal, y si sigo haciendo chocolate chip cookies o cupcakes cada vez que me siento estresada vamos a terminar redondos (y más estresados por querer bajar de peso!). Así que estoy probando con recetas más sanas para poder seguir haciendo lo que me gusta sin preocuparme por las consecuencias
Hoy, después de terminar todo mi trabajo para Global Voices (bueno, más o menos), hice estas barras sanas (y vegetarianas) de fresa y avena de Oh She Glows. Yo le agregué chips de yogurt. Son una muy buena alternativa a las barritas de avena estilo Quaker, que quién sabe qué tendrán dentro.
[update: el video ya no se puede ver...pero pueden escuchar la canción aquí]
Me enamoré de esta canción cuando la escuché por primera vez en Alt.Latino de NPR –me dio escalofríos… ¡si! tan así…– y me encantó la interpretación de ayer con Inti-Illimani y Camila Moreno en el Festival de Viña. Espero que se vuelva un “clásico” para América Latina.
Por cierto, aparte de esa canción que dice “cuándo Dios hizo el Edén, pensó en America…Ameeeericaaaaa Ameeeeericaaaa” y la de Los Prisioneros “Latinoamerica es un pueblo al sur de Estados Unidos…” ¿que otra canción habla exclusivamente de América Latina? Dudo que haya otra tan poderosa como esta de Calle 13.
Aquí está la letra:
Soy, soy lo que dejaron, Soy las sobras de lo que te robaron,
Un pueblo escondido en la cima, Mi piel es de cuero por eso aguanta cualquier clima,
Soy una fábrica de humo, Mano de obra campesina para tu consumo,
En el medio del verano, El amor en los tiempos del cólera,
Mi hermano!
Soy el que nace y el día que muere, Con los mejores atardeceres,
Soy el desarrollo en carne viva, Un discurso sin saliva,
Las caras más bonitas que he conocido, Soy la fotografía de un desaparecido,
La sangre dentro de tus venas, Soy un pedazo de tierra que vale la pena,
Una canasta con frijoles.
Soy Maradona contra Inglaterra anotándole dos goles.
Soy lo que sostiene mi bandera, La espina dorsal de mi planeta, en mi cordillera.
Soy lo que me enseño mi padre, El que no quiere a su patria no quiere a su madre.
Soy América Latina un pueblo sin piernas pero que camina.
Tú no puedes comprar al viento,
Tú no puedes comprar al sol
Tú no puedes comprar la lluvia,
Tú no puedes comprar al calor.
Tú no puedes comprar las nubes,
Tú no puedes comprar mi alegría,
Tú no puedes comprar mis dolores.
Tengo los lagos, tengo los ríos, Tengo mis dientes pa cuando me sonrío,
La nieve que maquilla mis montañas, Tengo el sol que me seca y la lluvia que me baña,
Un desierto embriagado con pellotes, Un trago de pulque para cantar con los coyotes,
Todo lo que necesito!
Tengo a mis pulmones respirando azul clarito,
La altura que sofoca, Soy las muelas de mi boca mascando coca,
El otoño con sus hojas desmayadas, Los versos escritos bajo las noches estrelladas,
Una viña repleta de uvas, Un cañaveral bajo el sol en cuba,
Soy el mar Caribe que vigila las casitas, Haciendo rituales de agua bendita,
El viento que peina mi cabello, Soy todos los santos que cuelgan de mi cuello,
El jugo de mi lucha no es artificial porque el abono de mi tierra es natural.
Vamos caminando, vamos dibujando el camino!
Trabajo bruto pero con orgullo, Aquí se comparte lo mío es tuyo,
Este pueblo no se ahoga con marullos, Y si se derrumba yo lo reconstruyo,
Tampoco pestañeo cuando te miro, Para que te recuerdes de mi apellido,
La operación cóndor invadiendo mi nido, Perdono pero nunca olvido, oye!
Vamos caminado, aquí se respira lucha.
Vamos caminando, yo canto porque se escucha.
Vamos caminando, aquí estamos de pie.
Que viva Latinoamérica.
No puedes comprar mi vida!
Amigos, familia, conocidos y completos extraños nos han preguntado cuándo pensamos tener “el segundo.” Ya que aparentemente es algo que muchas personas se preguntan, déjenme responderles por aquí a todos: no sé.
Lo que si sé es que queremos que Elisa tenga uno/a o dos hermanos/as (vamos de uno en un uno, no nos apuremos), que tenga la experiencia de ser hermana mayor, que tenga un/a “compañerito/a” etc etc. Pero no estamos apurados.
Es una decisión sumamente personal, y por mucho que nos aconsejen (con buena intención, yo sé) sobre esperar X cantidad de tiempo, al final pasará cuando como familia sintamos que es el momento ideal para los tres. Todavía ni siquiera sabemos 100% dónde estaremos viviendo en dos meses, así que por ahora estamos disfrutando de ser padres de la niñita más hermosa, alegre y divertida que conocemos: Elisa
He tenido antojo de empanadas –estilo “Rio de la Plata,” no empanadas chilenas– hace unas semanas. Pero con el frio que está haciendo hoy no quise salir a buscar masa y esperar que se descongelara (compro tapas de La Salteña en un mercado latino que las venden congeladas) así que decidí hacer mi propia masa, por primera vez. Usé esta receta deLas Recetas de Laylita:
Ingredientes (para 15 tapas medianas para empanadas de horno o 25 tapas pequeñas):
3 tazas de harina de trigo
¼ cucharadita de sal
6 onzas de mantequilla sin sal, fría y cortada en 12 pedacitos (3/4 taza. Yo usé margarina)
1 huevo
4-5 cucharadas de agua fría (yo terminé usando más, unas 6 o 7)
Preparación:
-Mezclar la harina con la sal:
-Cortar la mantequilla en 12 pedazos:
-Agregar la mantequilla, el huevo y las cucharadas de agua a la mezcla de harina y sal. Batir:
-Hacer una pelota con la masa y refrigerar por media hora:
Yo por mientras hice el relleno. Como no tenía carne picada (o molida, como dicen en Chile) usé carne picada de pavo. También corté pedacitos de queso para tener empanadas de dos gustos.
Después de media hora:
-Estirar la masa con un rodillo y cortar los círculos. Yo usé unos platos de juguete de Elisa que eran del tamaño perfecto:
Así quedaron las de queso antes de entrar al horno:
Y mientras se hacían las de queso en el horno, las de carne de pavo esperaban su turno:
Después de unos 20 minutos en un horno de 350° quedaron así (se nota que se salió el queso en algunas ): A mi me salieron 16 en total y dos “deditos” de masa (se ve uno arriba en la parte con rayas en el plato). Recomiendo esta receta, aunque la masa quedó diferente a lo que estoy acostumbrada: ésta era más pesada. De todas maneras me gustó mucho el resultado y nos pudimos dar el gustito de comer empanadas caseras. Gracias Laylita por la receta!
Hace rato que no pongo un video, y no he tenido tiempo de escribir mucho (ver mi Tumblr que actualizo más a menudo), así que aquí va esta canción que me encanta de Ray LaMontagne (comienza en 0:52).
Ayer se publicó mi artículo “Honduras: As Human Rights Violations Go Unpunished, “Feminists in Resistance” Fight for Justice” [ing] en Latina Lista. Para escribirlo hablé con un de las mujeres que integra el grupo de Feministas en Resistencia, Maria Amalia. Ha sido una de los artículos que más me ha gustado investigar y escribir, pero fue duro escuchar las cosas que me contaba Maria Amalia. Por eso al final del artículo agregué maneras en que se puede ayudar a estas mujeres que después de un año y medio no han recibido justicia por los crímenes que se cometieron contra ellas y sus familias.
Yesterday, my article “Honduras: As Human Rights Violations Go Unpunished, “Feminists in Resistance” Fight for Justice” was published in Latina Lista. I spoke to Maria Amalia, one of the women that make up the group Feminists in Resistance [sp], to write the article. It has been one of the articles I’ve enjoyed researching and writing the most, but it was hard to listen to the things Maria Amalia was telling me. That is why at the end of the article I added ways in which we can help these women who after a year and a half still haven’t received justice for the crimes committed against them and their families.